Desearía que el sol tuviese espadas,
aunque no sabría si así, de ese modo, desafiaría a la lluvia,
quizás no lo haga, aún no sé en que consistiría,
no sé porque quiero que el sol tuviese espadas,
es una tonta ocurrencia que surgió de mi ridículo ser.
Tenía la esperanza de que hoy lloviera, aunque dicen,
neciamente, que la lluvia refleja angustia,
quizás al decir esto, me dirán que prefiero estar triste.
Quise apropiarme de una ilusión desconocida,
realmente soy muy extravagante en elegir,
tengo una sola teoría que desatar,
creo que deberían conocerme un poco más.
¡Que teoría tan absurda y confusa a la vez!
pero sé que al fin y al cabo nada nos pertenece,
las cosas surgen y con el tiempo las vas haciendo tuyas.
Que pensamiento tan raro, tan extraño a todo,
claro que con el tiempo, mi mente cambia y se adapta.
Solamente volvería a desear algo más, pero a la vez,
menos costoso que el deseo del sol.
Quisiera poder y proponerme ser,
como esa luciérnaga que desaparece y se vuelve luz.
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